Equilibrar el trabajo remoto y la vida en casa

Si no estás acostumbrado al trabajo remoto, intentar equilibrar las prioridades de la vida en casa, la familia y el trabajo tal vez te resulte agobiante.


Destinatarios Superiores con personal a cargo |Tiempo 4 min |Fecha de publicación 24 de marzo de 2020

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Si no estás acostumbrado al trabajo remoto, intentar equilibrar las prioridades de la vida en casa, la familia y el trabajo tal vez te resulte agobiante. Pero con una buena planificación y las herramientas adecuadas, puedes encontrar la manera de preservar tu salud, estar conectado y mantenerte productivo mientras te adaptas a este nuevo estilo de vida.

Recopilamos estos consejos y sugerencias para ayudarte a encontrar ese equilibrio.

Asegúrate de contar con lo necesario

Fija tus expectativas

Trabajar desde casa es una nueva realidad para muchas personas, entonces, es importante fijar las expectativas para tu equipo, tu familia y para ti. Recuerda lo siguiente.

Sé realista, pero también comprensivo contigo mismo

La realidad es que nadie puede hacer varias tareas a la perfección. Así que acepta que no podrás mantener la misma productividad como si estuvieras enfocado solamente en el trabajo. No te presiones. Fija objetivos y tareas alcanzables cada día y, si los cumples, auméntalos de forma gradual. Crea una lista de proyectos y tareas con tu superior o supervisor para establecer las prioridades.

Mantén el contacto con tu equipo

La comunicación es clave cuando los equipos trabajan de forma remota. Es importante que cada miembro del equipo conozca los proyectos, plazos y objetivos de los demás. Es muy probable que una parte, o la totalidad, de tus compañeros de equipo también estén trabajando desde casa, así que es esencial sincronizar las responsabilidades y los plazos para administrar los proyectos y asegurarse de que todos completen las tareas. Piensa en alternar los calendarios o realizar horarios flexibles para que la semana sea menos estresante.

Define las expectativas con tu familia

Si tu pareja o tus hijos también están en casa, coordinen los calendarios, los lugares tranquilos, el horario de trabajo y, para los niños más grandes, los momentos en que se puede interrumpir. Pero no olvides tomarte tiempo para disfrutar del aire libre o divertirte un rato. Lo más importante, sé flexible y asegúrate de que funcione para todos.

Asegúrate de contar con lo necesario

El trabajo remoto no tiene que significar sentirse alejado. Contar con la infraestructura correcta marca la diferencia en cuanto a productividad y bienestar. Asegúrate de contar con las herramientas que necesitas para comunicarte y colaborar con eficacia.

  • Hardware (computadora, micrófono, cámara) y software necesarios
  • Internet de alta velocidad que permita realizar videollamadas
  • Espacio tranquilo y seguro para trabajar
  • Lugar de trabajo cómodo y ergonómico
  • Fácil acceso a grupos de trabajo o discos compartidos
  • Información de contacto con tu número celular para tu superior, tu equipo y tus socios clave
  • Fijar los horarios laborales preferidos y compartirlos con el equipo y los socios
  • Documentar objetivos, activos para entregar y plazos

Crea una rutina y cuídate

Crea una rutina que te ayude a realizar tu trabajo con eficacia y eficiencia. Para algunos, se trata de simular el ambiente de la oficina en casa. Para otros, se trata de establecer una rutina nueva.

  • Establece límites razonables. Tal vez, al trabajar de forma remota en los proyectos, sientas que siempre estás trabajando.
  • Realiza pausas durante el día y presta atención a posibles signos de agotamiento en los demás y en ti.
  • Mantente conectado. Conéctate con tus comunidades sociales, incluidos los grupos de recursos empresariales y los de apoyo laboral (en Workplace, Facebook e Instagram) y, si tiene sentido, organiza reuniones sociales por chat o, incluso, toma un café virtual por chat para mantenerte cerca de tus compañeros de trabajo y amigos.

Sigue tu calendario de reuniones

Trabajar desde casa no significa que tengas que estar disponible en todo momento. Evita las conversaciones de último momento y reuniones espontáneas que te interrumpen, en particular, si no están relacionadas con tus prioridades.

Limita tu espacio de trabajo

Elige un lugar, una zona o una estrategia de trabajo que te aparten del resto de la familia para cuando necesites privacidad o responder una llamada laboral. Puede ser un lugar físico en tu hogar, pero también podría ser una señal, como usar los auriculares o colocar un cartel detrás del monitor de la computadora o de la silla.

Planifica y prepara comidas o snacks con antelación

Tal vez la idea de planificar las comidas te resulte otra carga en la lista de tareas de tu ajetreado calendario. Pero, ahora que no tienes que viajar hasta tu lugar de trabajo, puedes usar ese tiempo para preparar las comidas del día. Una buena idea es dedicar las mañanas para organizar snacks o preparar el almuerzo, o, mejor aún, dedica algo de tiempo del fin de semana para preparar y congelar comidas para descongelarlas en la semana. De este modo, los niños también pueden participar y pueden cocinar todos en familia.

Socializa con compañeros

Sentirse aislado es un problema habitual cuando trabajas desde casa y, por ese motivo, ahora es más importante que nunca seguir juntos. Crea y participa en conversaciones de chat en las que los miembros del equipo puedan hablar sobre intereses comunes. Las videollamadas son una manera aún mejor de conectarte con compañeros, incluso para disfrutar de un chat distendido al final del día. Y, en el caso de los más introvertidos que preferirían no socializar, conectarse periódicamente con el equipo los ayudará a ellos y a todos sus compañeros a mantenerse conectados con el trabajo y la cultura de la empresa.

Comunícate con optimismo

Trabajar desde casa significa que ahora es más importante que nunca cuidar el tono de la comunicación para ser muy claros. Muéstrate optimista, en especial, por correo electrónico o chat, de lo contrario, corres el riesgo de transmitir un mensaje frío o indiferente. Descubre tu emoji preferido para mostrarte feliz, comparte fotos divertidas, y reconoce y halaga a las personas de forma generosa. Esto ayuda a mantener alta la moral y el entendimiento.

Asegúrate de que las reuniones tengan un objetivo y una agenda claros, y de enviar los recursos de lectura previa con antelación.

Equilibra el trabajo desde casa con tu bienestar y la familia. Mantén la conexión, fortaleza y productividad con tu familia laboral y personal. Para obtener más recursos sobre cómo seguir juntos, pese a la distancia, visita nuestro Centro de recursos para trabajo remoto.

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